Quetzacóatl, la serpiente emplumada, imagen de un templo en Teotihuacan.

Quetzacóatl, la serpiente emplumada.

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Quetzalcóatl, es una de las principales deidades de las civilizaciones prehispánicas,presente en casi toda la Mesoamérica del siglo XV, que tiene desde su origen, un sin fin de misterios: considerado por diferentes historias como un hombre, un mito o una leyenda.

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Coatlicue, Diosa Azteca.
Coatlicue, Diosa madre de los Aztecas. Museo Nacional de Antropología.

Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, deidad popular en las culturas mesoamericanas del siglo XV, hace referencia a la unión de las aguas pluviales y terrestres, indispensables para los cultivos agrícolas, por lo tanto para el origen de la vida. Según la mitología, cuando el mundo fue creado, dioses y humanos convivían armónicamente, menos Quetzalcóatl, quien se rebelaba contra la subyugación de los dioses, por lo que decidió convertirse en humano para compartir el conocimiento y el arte, del que eran poseedores.

Una vez que tuvo la condición de humano vagó hasta la región de Tollan, que es lo que se conoce como el Estado de Hidalgo en México, lugar en que se llevaba a cabo un sacrificio en honor a su hermano Tezcatlipoca, iracundo detuvo el sacrificio, por lo que el sacerdote encargado de la ceremonia, gritó enfurecido en un ambiente de tormenta, Quetzalcóatl, los tranquilizó y prometió gran prosperidad para Tollan, como ninguna otra ciudad. La tormenta terminó, por lo que la gente impresionada le rindió culto.

Quetzalcoatl, imagen del Códice Telleriano-Remensis del Siglo XVI.
Quetzalcoatl, imagen del Códice Telleriano-Remensis del Siglo XVI.

A partir de ese momento, Tollan  creció y prosperó. El dios en forma de humano les enseño a cultivar las semillas del maíz, a trabajar el jade, oro y la obsidiana, a teñir el algodón, el arte de la astronomía, enriqueció su escritura, fomentó el culto a los dioses y prohibió los sacrificios humanos, en lugar de eso les enseñó el autosacrificio punzándose con espinas de maguey. Creó una orden de doncellas que se dedicarían a la limpieza y mantenimiento de los templos, en fin, la ciudad se convirtió en una ciudad grande, bella y sagrada. Rechazó cualquier clase de lujo y los invitó a vivir con humildad y a aprender con la pureza del alma.

Pero el Dios Tezcatlipoca, hermano de Quetzalcóatl, no vio con agrado el desempeño de su hermano, así que ideó un perverso plan para destruir su imagen. Tezcatlipoca se disfrazó de anciano y le llevó un regalo a Quetzalcóatl, éste lo recibió con gran gusto y humildad, al ver que se trataba de un maguey que emanaba un líquido exquisito. Quetzalcóatl ignoraba que ese líquido tan delicioso era el “octli” o “pulque”, bebida embriagante que no había sido descubierta. Quetzalcóatl la bebió con mucho agrado, bebió y cantó como nunca. Ebrio y llenó de deseos carnales,  tomó entonces como mujer a Quetzalpetatl, una sacerdotisa de su culto, rompiendo su celibato. A la mañana siguiente se sintió inmundo y tomó la resolución más difícil de su vida, pues ya no era digno de gobernar Tollan.

Se dirigió hacia el mar, construyó una barca con serpientes y navegó con rumbo a donde se pone el sol, prometiéndoles a los toltecas que volvería en un año “Ce Ácatl” para regresar a Tollan a vengar por esa traición. Casualmente ese mismo año prehispánico correspondía al año 1519 de nuestra era, año que llegaron los primeros españoles por la misma costa por donde Quetzalcóatl desapareció.

Las representaciones de Quetzalcóatl lo muestran como un hombre blanco, alto y barbado, por lo que se piensa que este personaje pudo haber sido real, tratándose de un vikingo que llegó a las costas del Golfo de México y que tiempo después los Toltecas convirtieran en su dios, por todos los conocimientos nuevos que les inculcó.

Fueron precisamente estas características físicas y al resplandor áureo de las armaduras y vestimentas,  las que el conquistador español Hernán Cortés ostentaba, por lo que fue confundido con este dios. Además, las fechas coincidieron, así como los presagios augurados por los magos y sacerdotes aztecas, por lo que toda una civilización, creyente de estas profecías, pensó inmediatamente en el regreso de Quetzalcóatl.
Es recordado como un gobernante y político ejemplar, héroe civilizador, inventor del calendario, descubridor del maíz, maestro agricultor, inventor del arte de fundir metales, tallista de piedras preciosas, juez y jurista y dios unificador del mundo. Su importancia hizo que las diferentes culturas prehispánicas le rindieran culto, ya sea como Quetzalcóatl o como Kukulkán.

Sus enseñanzas llegaron a diferentes civilizaciones, incluyendo a los Olmecas, mayas, mixtecas, toltecas, pero principalmente a los aztecas. Y todavía resulta más enigmático que todas las culturas le describen igual y tan sólo con pequeñas variaciones.

Escrito por: Mariana Muñoz Nava.

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